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Si quieres ser más feliz, necesitas dejar de comprar tantas cosas y enfocarte en el bienestar global

Buena Vida

Por: pijamasurf - 02/06/2018

Es necesario dejar de percibir la felicidad como un bien que puede consumirse y que, en cambio, se convierta en una acción constante, perseverante, que necesita trabajarse casi a diario

Cuestionando sobre los principios de la felicidad nos encontramos numerosos temas relacionados, por ejemplo, el hedonismo, el placer, la anhedonia, la depresión o la ansiedad. Hay quienes aseguran que se trata de un proceso meramente neuroquímico; otros, de una serie de acciones-consecuencias que resulta en un condicionamiento clásico u operante. Sin embargo, hay algunos, como el psiquiatra, neurólogo, psicoanalista y fundador de la logoterapia, Viktor Frankl, que creen que la clave de la felicidad y de superar cualquier obstáculo es establecer un objetivo y buscar la manera de conseguirlo de acuerdo con nuestros principios.

En su libro Man’s Search for Meaning (1946), Frankl relata que él sobrevivió al Holocausto y a Auschwitz gracias a que tenía el objetivo de volver tanto a escribir como a publicar el libro que tenía antes de ser encerrado y que destruyeron en el proceso. Desde dicha perspectiva parece sorprendente la necesidad de priorizar ciertas cuestiones de nuestra cultura, como la necesidad de consumir varios bienes materiales y adentrarnos en un hoyo negro que sólo resulta en tristeza, depresión o ansiedad. Pero entonces, ¿cómo poder cambiar ese vacío que nos cala el alma?

Primero que nada, es necesario tomar conciencia y desnormalizar ciertas actitudes que parece que nos hacen felices. Por ejemplo, comprar algo que está de moda y pensar que nos hace feliz; coquetear con personas que realmente no nos atraen y pensar que eso nos hace feliz; tener un trabajo bien remunerado pero que no nos gusta, y pensar que eso nos hace feliz; estar de vacaciones y pensar que eso nos hace feliz. Desgraciadamente, al final del día, cuando nos encontramos en la cama, nos damos cuenta de que no podemos dormir al pensar obsesivamente en las deudas, los problemas y la urgencia de ese malestar. De modo que no se trata de despedirnos del objetivo de ser felices, sino de cambiar la premisa misma de la felicidad: ¿qué nos hace realmente felices?

En las ciencias de la salud se ha demostrado que una herramienta útil para reducir los síntomas de depresión es la filantropía; es decir, convertirnos en un punto clave para ejercer un cambio en nuestro alrededor. Es decir, volvernos personas útiles siendo capaces de crear un reflejo de uno mismo que cambia positivamente el orden de las cosas. Dejamos de consumir, empezamos a crear algo y entonces marcamos una diferencia. Basta con ayudar a alguien que lo necesita en la calle, llevar a un ser querido a un spa o a un sitio de relajación, hacerle un regalo –como un collage de fotos– a la pareja, escribir un artículo sobre las lecciones que has tenido en la vida, llamar a un amigo y preguntarle si necesita algo, construir un mueble para la casa, limpiar el hogar o la habitación misma, etcétera.

Con esto no queremos decir que no hay que comprar un teléfono móvil ni viajar durante las vacaciones, sino que hay que cambiar a un paradigma sobre la felicidad en donde deje de percibirse como un bien que puede consumirse y se convierta en una acción constante, perseverante, que necesita trabajarse casi a diario. Para ello, es importante encontrar un equilibrio entre la filantropía y el autocuidado: hacer acciones buenas para otras personas sin olvidarnos de nuestras propias necesidades y cuidados. Hay quienes dicen que es en este equilibrio en donde reside la felicidad… Después de todo, como dijo Aristóteles, el objetivo y fin del ser humano es la felicidad.

Conoce un poco más sobre este cambio de paradigma con este video:

 

¿Ya te diste por vencido con los propósitos de Año Nuevo? Cámbialos por estos 9 hacks para ser mejor persona

Buena Vida

Por: pijamasurf - 02/06/2018

Hay ocasiones en que cuando nos damos cuenta de que no podemos postergar en el tiempo aquellos propósitos, una oleada tanto de decepción como de fracaso puede inundarnos hasta llevarnos al fondo de la tristeza

Se acaba el primer mes del año 2018. Es una etapa crucial para continuar u olvidar uno por uno los propósitos de Año Nuevo, se trata de un combate entre la fatiga de la cotidianidad y la motivación por los cambios. Hay ocasiones en que cuando nos damos cuenta de que no podemos postergar en el tiempo aquellos propósitos, una oleada tanto de decepción como de fracaso puede inundarnos hasta llevarnos al fondo de la tristeza. Esto, en unas cuantas ocasiones, puede provocar que nuestras actitudes hacia los demás se conviertan en una especie de tsunami.

En caso de que la decepción con nosotros mismos haya entrado a nuestras vidas debido al abandono de los propósitos de Año Nuevo, te compartimos nueve actividades que puedes hacer a lo largo de un mes para convertirte en una mejor persona:

 

– Haz tu cama todos los días. Este pequeño acto es un simple detalle que potencia el sentimiento de orgullo al haber alcanzado un logro. De alguna manera, esto se transformará –desde el inconsciente– en una capacidad para continuar alcanzando diferentes objetivos.

– Utilizar zapatos adecuados para cada situación. Si bien no es muy útil llegar con stilettos a una zona devastada y en riesgo de un huracán, es importante mantener cierta congruencia en nuestros pies, tanto figurativa como literalmente. Principalmente si de ello depende nuestro bienestar general y el trato que damos a los demás –una mala medida del zapato puede, en ocasiones, provocar mal genio–.

– Lava tu cabello. Sin ahondar mucho en la tendencia de no-poo, es importante recordar que el cuero cabelludo es piel y requiere, así como si fuese el rostro, una limpieza regular. Además, esta constante de limpieza brinda una sensación de ligereza y libertad, lo cual a su vez produce una pizca de alegría que cambia la manera de relacionarnos con otros.

– Ten sexo más seguido. Ya sea la autoerotización, llamando a un fuckbuddy o realizándolo con la pareja, la idea es considerar el acto como si fuese una parte importante para mantener la salud. La idea es considerarlo tan indispensable como hacer la cama a diario. Para Cheryl Strayed, autora de Sweet Spot, al sexo hay que programarlo o agendarlo como si fuese parte de la lista de las cosas por hacer en el día o la semana. Ella explica que si bien es verdad que no siempre se tendrán ganas de sexo, cuando se hace, mejora siempre el estado de ánimo.

– Acepta las cosas que no puedes controlar. Cuando el apego nos obliga a volvernos unos dictadores de las acciones y emociones de las otras personas, caemos en una trampa difícil de superar. No se trata tan sólo de ver qué es lo que nos molesta de las otras personas –y quisiéramos cambiar–, sino de observar cómo uno reacciona ante estas circunstancias y cómo enfrentarlas de manera que deje de lastimarnos o molestarnos. En pocas palabras, aplicar sabiamente el estoicismo en nuestras vidas.

– ¿Fracasaste? Sigue adelante. No hay manera más hermosa para rendir homenaje a la vida que volviéndose residente, es decir, tomar cada fracaso o corazón roto y convertirlo en arte.

– Cada vez que el estrés alcance un nivel 6/10, distráete con algo más. No hay enemigo más poderoso y caótico del estrés que más estrés. Por ello, cada vez que uno se encuentre a tope de los deberes y las obligaciones, es importante distraerse con alguna actividad motriz: salir a caminar, estiramientos, la limpieza del hogar, hacer algún deporte, bailar, etcétera.

– Abraza tu edad. El marketing y las estrategias de integración social tienden a enfocarse en la población de jóvenes adultos, dejando a un lado la infancia y la vejez. Esto tiene efectos impactantes: los niños quieren crecer y las personas de la tercera edad no quieren envejecer. Para reducir estos efectos –y con ello combatir esta enfermiza tendencia– es importante aceptar las canas y las arrugas que salen a través de los años de la experiencia. Ashton Applewhite explica que:

Para que los movimientos tengan poder, sus miembros necesitan abrazar aquello que se está estigmatizando, ya sea ser afrodescendiente, latino o mujer, amar a alguien del mismo sexo o envejecer. Esto permite moverse de la negación a la aceptación, e incluso a la aprehensión.

– Ten siempre condones. No se trata tan sólo de prevenir embarazos no planificados sino también Infecciones de Transmisión Sexual –ITS–. Es cuestión de cuidarse y cuidar a los demás, y eso, en definitiva, te hace mejor persona.