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¿Las predicciones de 'Black Mirror' se están haciendo realidad?

En una vieja imagen que circula desde hace tiempo en Internet –y que quizá pertenezca incluso a la época en que Internet aún no existía– se puede observar la ilustración de un gran ojo insomne y a veces de una cámara de vigilancia acompañados de esta frase: “1984 no tendría que haber sido un manual de instrucciones”. En su momento, la imagen aludía al estado de supervigilancia en que comenzamos a vivir hacia finales del siglo XX y que poco a poco se ha agudizado hasta volverse “normal”. Nuestra información más personal –nombre, situación geográfica, hábitos de consumo, relaciones personales, etc.– circula y es almacenada diariamente gracias al uso que le damos a dispositivos como los smartphones y las computadoras, y aunque esto alguna vez fue escandaloso y polémico, hoy en día parece no importarle a nadie e incluso muchísimas personas ignoran que sucede.

Algo parecido podría decirse de Black Mirror, la serie transmitida originalmente por la BBC y que ahora se encuentra entre las producciones originales de Netflix. Nadie quisiera que toda su distopía y sus escenarios siniestros se volvieran realidad. Sin embargo, tal pareciera que también se están tomando como manual de uso.

En la presentación de los nuevos modelos de iPhone, ocurrida ayer en California, se dio a conocer una nueva característica de los dispositivos que parece haber sido copiada de uno de los capítulos de Black Mirror, “The Waldo Moment”, tercero de la segunda temporada, en el que la popularidad de una caricatura animada por computadora llega a ser tanta que compite electoralmente por un lugar en el parlamento de Inglaterra. Como recordarán los asiduos a la serie, ese irritante oso azul recibía la vida de un hombre de mediana edad que se sentía frustrado en su carrera como comediante.
Con los nuevos iPhone será posible hacer algo muy similar: dar movimientos “personalizados” a una caricatura. 

Si alguien duda de este parecido, vale la pena mencionar que los propios creadores de la serie lo notaron, y enviaron este mensaje en Twitter:

La humanidad parece tener claras sus prioridades…

 

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Estas son algunas razones por las que el internet sólo repite lo que ya sabemos y confirma lo que ya creemos.

El Internet, gracias a los algoritmos y la naturaleza de los motores de búsqueda, se está convirtiendo en la máquina de confirmación de sesgo más eficaz en la historia.

El Internet tiene un enorme potencial como herramienta para la educación, sin embargo, su funcionamiento ha cambiado, y en los últimos años, en lugar de exponer a las personas a nuevas ideas y diferentes maneras de pensar, sólo las convence de que lo que ya creen es la verdad.

Los motores de búsqueda, en lugar de mostrar diversas perspectivas sobre un hecho, están ayudando a la gente a encontrar lo que desean encontrar

Los motores de búsqueda dan a la gente lo que quieren. En la jerga psicológica, el sesgo de confirmación es la tendencia humana a interpretar, filtrar y buscar nueva información de manera que confirme sus creencias preexistentes.

El Internet se ha convertido básicamente en el mejor amigo de polarización de la confirmación. Está ahora tan saturado de artículos e información acerca de cualquier tema que es fácil encontrar información que defienda prácticamente cualquier creencia imaginable. Todo lo que tienes que hacer es dar click a unos botones y Google te llevará directamente a la gente que confirmará apasionadamente lo que tú crees. Esto sucede porque Google utiliza tu historial de navegación y las recomendaciones de tus amigos, así como sus “me gusta” para mostrarte los resultados que podrían gustarte.

Incluso las creencias más absurdas, por ejemplo, la idea de que Hillary Clinton es un humanoide reptiliano, se defiende apasionadamente en ciertos rincones de Internet. Es probable que no se encuentre ninguna fuente remota de buena reputación que defienda tales creencias, pero sí es posible encontrar personas que defienden esta teoría. Y para muchos miembros de nuestra especie (que puede ser bastante crédula), ésta puede ser razón suficiente para creer algo.

 

Los feeds de medios sociales te muestran lo que quieres ver, no lo que necesitas ver para ser más inteligente

Tal vez tengas la impresión de que tus feeds de Facebook, Instagram y Twitter te están mostrando una transmisión en vivo de todo lo publicado por tus amigos y por las páginas que sigues, pero no es así.

Hace varios años, Facebook lanzó la versión beta de su algoritmo de filtrado de newsfeed. Con el tiempo, la mayoría de las principales redes sociales en línea siguieron su ejemplo. Un algoritmo de filtrado es básicamente un programa de computadora que decide qué contenido va a aparecer en tu newsfeed.

Estos algoritmos probablemente consideran una multitud de factores, pero como regla general, te muestran más de los tipos de contenido que “te gustan” y son publicados por los mismos tipos de personas con las que has estado interactuando.

Facebook parece especialmente tóxico en este sentido, ya que su algoritmo parece actualizar con extrema regularidad con el fin de alimentar exclusivamente las mismas opiniones y la información a la que has estado respondiendo recientemente.

 

YouTube y otros sitios recomiendan el contenido que creen que te gustará, no los puntos de vista alternativos

Actualmente es una práctica común en muchos sitios web recomendar contenido adicional a los usuarios. Al igual que los algoritmos de filtrado de noticias, los algoritmos de recomendación sugieren más contenido basado en lo que el consumidor ya ha visto/leído/respondió favorablemente.

La falla de los algoritmos de recomendación es que tienden a no hacer otra cosa sino apuntar a más contenido que apoya y defiende las ideas expresadas en el contenido que el usuario ya está consumiendo. Y desafortunadamente, mucha gente está consumiendo entretenimiento con mensajes probados para vender, con teorías de conspiración tontas o noticias falsas.

Una persona que carece de las herramientas cognitivas para distinguir entre la información de confianza y la fantasía puede aventurarse en YouTube para ver un video que su amigo mencionó y ocho horas más tarde terminar llenando su mente con numerosas teorías sin ningún fundamento en la realidad. Algunas personas ya pasan su vida haciendo esto, y YouTube hace que sea mucho más fácil convencerse continuamente de que su cosmovisión es real.

 

Los medios de comunicación están sesgados, y tú encontrarás más fácilmente la información de aquellos que confirmen tu opinión

La gran mayoría (si no es que todos) los medios de comunicación tienen algún tipo de inclinación ideológica. El prejuicio mediático no es nada nuevo, pero con el surgimiento de Internet, parece ser peor que nunca. La democratización de la información-publicación que surgió con Internet significa que cualquiera puede iniciar un sitio web y transmitir sus opiniones a quien quiera escuchar.

Y a menos de que seas bueno para identificar fuentes creíbles y filtrar la información, puede resultar fácil seguir una gran cantidad de puntos de información que presentan información partidista o no verificada o no verificable como si fuera la verdad absoluta.

Si no tienes cuidado, puedes engañarte pensando que estás siguiendo fuentes objetivas, cuando de hecho has gravitado inconscientemente a los medios de comunicación que favorecen tu particular inclinación ideológica para terminar publicando constantemente historias que validan tu cosmovisión actual.

 

El actual modelo de publicación en Internet fomenta la creación de contenido de anzuelo

Por si el sesgo mediático no fuera suficiente, el problema se intensifica aún más gracias al modelo de ganancias impulsado por los anuncios de la publicación en línea.

La mayoría de los sitios web ganan dinero a través de la publicidad, lo que resulta en un juego de números insidioso: cuanto más tráfico obtiene, más dinero gana.

Por lo tanto, los editores en línea no están incentivados para crear el contenido más verdadero, más profundo y de alta calidad que puedan. Más bien, están incentivados a crear lo que hace que la gente haga click y comparta, en otras palabras: clickbait.

Y dada la inconstante y fragmentada atención colectiva y a la sobrecarga de información, el contenido real de los artículos se ha convertido en más corto y más superficial. Esto es especialmente cierto hoy en día en la política, un dominio en el que la mayoría de los medios periodísticos han dejado de discutir los temas verdaderamente importantes de nuestro tiempo en favor de tratar a los políticos como estrellas de la televisión para publicar sobre escándalos efímeros que puedan aumentar el tráfico.

Finalmente, Internet puede convertirse en la máquina más eficaz para el sesgo de confirmación, solamente superada por la mente humana. Como el físico teórico Richard Feynman, ganador del premio Nobel, dijo una vez: "El primer principio es que no debes engañarte a ti mismo, y eres la persona más fácil de engañar".