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Científicos creen que estamos cerca de una inversión de los polos magnéticos (y no estamos preparados)

Ciencia

Por: pijamasurf - 02/02/2017

Aunque no se sabe la fecha, científicos creen que podríamos estar cerca de cambio de los polos

El campo magnétrico de la Tierra sirve como una capa protectora invisible que nos resguarda de radiación solar que podría ser dañina.

Cada tanto --las fechas no son muy precisas-- nuestro campo magnético se invierte, los polos cambian de lugar. Este proceso hace que por un tiempo se debilite el campo magnético, haciéndonos vulnerables a la energía cósmica. Estas inversiones geomagnéticas ocurren varias veces cada varios millones de años. Las cifras son un tanto vagas, pero se sabe que la última inversión completa, la llamada Brunhes-Matuyama, ocurrió hace 780 mil años; una inversión temporal de los polos ocurrió hace 41 mil años y duró unos 1,000 años.  

Estudios muestran que inversiones de los polos están asociadas con extinciones masivas y cambios climáticos. Científicos creen que en los próximos 2 mil años se podría presentar una inversión completa, esto en tanto a que ha pasado mucho tiempo desde la última pero sobre todo ya que el campo magnético de la Tierra ha estado disminuyendo un 5% en los siglos recientes.

Para entender este fenómeno se intenta medir la temperatura del manto terrestre de hierro líquido el cual genera el campo magnético, algo que es sumamente difícil.

Mientras tanto algo es evidente, de producirse esta inversión magnética, nuestro planeta no está preparado, especialmente porque hoy en día buena parte de nuestra subsistencia depende de tecnología que se vería seriamente afectada por la radiación solar si perdiera fuerza nuestro campo magnético

La magia y la ciencia cognitiva se unen para descubrir cómo manipular lo que elegimos (o creemos elegir)

En el 2005 dos científicos de la Universidad de Lund en Suecia, Lars Hall y Petter Johansson, realizaron un experimento que transformó la manera en que las ciencias cognitivas perciben la elección.

La prueba era simple: se ofrecía a un grupo de voluntarios, uno por uno, elegir la que más les agradara de entre dos fotografías con mujeres previamente seleccionadas como igualmente guapas en un grupo focal anterior.

Luego se ponían boca abajo las fotos, unas con el reverso negro y otras rojo. El mantel que cubría la mesa también era de color negro. A continuación se pedía a los participantes que tomaran la fotografía que acababan de elegir. Sin que ellos lo supieran, el investigador hacía un pase de ilusión conocido como "arte negro". Nuestras neuronas visuales están construidas para detectar y buscar el contraste; es difícil distinguir negro en fondos negros, por lo que esconder las fotografías resultaba bastante fácil.

Las fotografías se cambiaban para que los voluntarios recibieran una fotografía con reverso rojo, y al frente estaba la persona contraria a la que habían elegido en un primer momento. Este truco pasaba desapercibido por completo; sólo el 26% de los participantes lograron percatarse del cambio.

 

 

Más aún, cuando se pidió a los participantes que explicaran su selección (mirando la tarjeta que no habían elegido) no dudaron ni un poco. Rápidamente desarrollaban análisis para justificar o explicar una elección que ni siquiera habían hecho. En lugar de evaluar la carta que habían tomado de la mesa, primero actuaban y pensaban después.

Esto comprueba que el juicio de retrospectiva es una herramienta de uso constante al momento de justificar nuestras elecciones ante otros y que nuestras elecciones son fácilmente manipulables. Los científicos bautizaron esta ilusión como ceguera electiva.

Esta ceguera revela que a menudo nuestras elecciones están mucho más constreñidas y limitadas de lo que nos atrevemos a creer, es decir, que nuestro sentido de agencia al momento de tomar decisiones puede ser una completa farsa en la que el primero que se engaña somos nosotros mismos.

Para muestra, un botón: otra prueba, hecha en 2013 por el mismo equipo, analizó las reacciones de varios voluntarios que llenaron una encuesta sobre sus preferencias políticas y que luego les fue entregada con cambios drásticos. La mayoría de los participantes defendió y explicó sus elecciones, e incluso algunos manifestaron su intensión de cambiar su voto basándose en los cambios hechos a su propia encuesta.

¿Será que hacer que las elecciones de la gente favorezcan a uno u otro bando es cuestión de saber mover bien las cartas?